domingo, 23 de mayo de 2021

TE ESPERO




 Así continúa mi año

deseando encontrarte entre versos prestados,

entre líneas de desconocidos,

entre un azar de poemas...

en este día nublado.

Avanzo intrigada,

queriendo adivinar tu nombre,

el día, 

el minuto exacto en que aparezcas,

irrumpas de tormenta mi vida,

y arrases con el calendario.

Me he cansado de equivocarme de cuerpo,

de creer verte en sonrisas fingidas,

en coincidencias con prisa, 

y palabras bonitas en vano.

Me he cansado...

Ya no quiero más besos robados,

de esos que te plantan una esperanza vestida de caricia,

disfrazada hábilmente de mentira,

con el riesgo a cada segundo 

de pisar su caducidad en el asfalto.

Confío en que no tardas…

espero,

ya no busco,

esta vez sólo espero 

que el universo haga su parte

y tú y yo

sin buscarnos…

logremos encontrarnos.

— ZàiL 

[espero que tú]

♥️ #ZàiLVERSEáNDOTE


23/05/2021

lunes, 3 de mayo de 2021

MÚSICA PARA SANAR - MELODÍA SANADORA DEL DR. HAMER

 

MÚSICA PARA SANAR - MELODÍA SANADORA DEL DR. HAMER

Según el Dr.Ryke Geerd Hamer, creador de la Nueva Medicina Germánica , la música puede tener un efecto sanador. 

Este efecto no se trataría de una cuestión mística, sino de un hecho físico biológico: 

Ciertas vibraciones, como las de la música, resonarían con las oscilaciones cerebrales y, dada la influencia del cerebro en el origen de las enfermedades (según postula el Dr.Hamer), eso también tendría una repercusión en el organismo humano y algunas de sus enfermedades. (La relación música y emociones creo que está fuera de discusión y es por todos conocido que ciertas canciones o melodías pueden evocar en nosotros ciertos recuerdos e inducir ciertos estados de ánimo).

El Dr.Hamer realizó un último descubrimiento empírico: 

Ciertas melodías parecen tener la característica de ayudar al organismo a curarse, en particular en el caso de las enfermedades en "fase de curación", porque sus frecuencias o vibraciones actúan sobre el cerebro, modificando su funcionamiento y poniendo fin a la fase de curación al evitar el automatismo cerebral que produce la recaída en el mismo conflicto.

El Dr.Hamer ha puesto a disposición de todo el mundo una canción compuesta por él y dedicada a su esposa, que según el Dr.Hamer tiene el efecto de ayudar en casos de enfermedades crónicas en fase de curación (en su terminología, serían enfermedades en las que el conflicto biológico se reactiva y resuelve constantemente, antes de que termine o finalice la fase de curación, haciendo que esta última se haga crónica). 

Según el Dr.Hamer, esta canción no ha mostrado ser eficaz en el caso de enfermedades crónicas correspondientes a conflictos biológicos activos (la diabetes, por ejemplo).

Algunas de las enfermedades "en fase de curación" y en estado crónico, y en las que esta canción podría ayudar como parte de la terapia, serían las siguientes:

-Artritis reumatoide

-Artrosis (no aquellas generadas por lesiones o causas mecánicas)

 -Síndrome nefrótico

-Enfermedad de Párkinson

-Enfermedad de Crohn

-Colitis ulcerosa o ulcerativa

-Acné

Para fines terapéuticos, según el Dr.Hamer, la canción debería escucharse repetidamente durante varias horas, preferiblemente durante la noche mientras dormimos (ya que esa melodía actúa directamente sobre el cerebro, no sobre la mente consciente), y durante varias semanas.

Por resonancia, es aconsejable escucharla sin audífonos para que su vibración actúe en nuestro campo electromagnético.

Fuente: Internet


MELODÍA SANADORA DEL DR. HAMER.CORO. 8 HORAS (MIENTRAS DUERMES)



MÚSICA PARA SANAR - MELODÍA DEL DR. HAMER. 1 HORA.

SIN CORO. CON LA VOZ SUPUESTAMENTE DEL DR. HAMER








miércoles, 28 de abril de 2021

EL CUERPO RECUERDA LO QUE LA MENTE OLVIDA




Nuestro cuerpo recuerda lo que nuestra mente ha olvidado: Sobre la herida de abandono y de rechazo

La biología del trauma es un tema que me apasiona.

Ayer acompañé a una mujer en una de las sesiones más emotivas que recuerdo. Se sentía totalmente avergonzada y culpable porque no le encontraba sentido a la profunda tristeza, desesperación y miedo que estaba sintiendo por la situación que estaba viviendo con su pareja. Sentía vergüenza por sentirse abatida, triste y desesperada. Todo el dolor inconsciente de su infancia había venido a su encuentro en la superficie como cientos de trozos de plástico flotando en el océano y ella se encontraba ahí en medio.

Lloraba sin consuelo, sin apenas poder respirar y la huella psíquica y energética que estaban activadas eran de muchísima intensidad. Lo que estaba experimentando era estrés postraumático por una herida de abandono, de una manera muy intensa e incapacitante.

Muchas veces no podemos comprender racionalmente lo que estamos sintiendo.

No lo asociamos con ninguna imagen o recuerdo, pero nuestro cuerpo está claramente respondiendo a algo.

Muchos traumas de abandono y rechazo se producen en nuestra infancia temprana cuando se están creando nuestros vínculos de apego.

Nuestro cerebro aún no está equipado para registrar todas nuestras experiencias, el hipocampo: la parte del cerebro asociada con la creación, organización y almacenamiento de imágenes no ha desarrollado aún completamente sus conexiones con el córtex pre-frontal: la parte del cerebro que nos ayuda a interpretar nuestras experiencias.

Esto no sucede hasta un poquito después de los 2 años, por esto el trauma por una separación temprana o cualquier circunstancia que hayamos interpretado como abandono, queda registrado como fragmentos de sensaciones físicas, imágenes y emociones más que memorias claras que poder unir como una historia.

El abandono es la herida que más perdura.

Es un estado emocional que nos hace sentir indeseados, rechazados, inseguros y dejados de lado, sensaciones que activan los centros de dolor físico en el cerebro, dejando profundas marcas emocionales convirtiéndose en creencias que alimentan la raíz de nuestra baja autoestima, y así terminamos en relaciones en las que se nos trata de una manera que coincide con nuestras creencias sobre nosotras/os mismas/os (sesgo de confirmación): Son un match a nuestra energía psíquica.

Nos hemos desplazado tanto hacia la cabeza que nos hemos desconectado de lo que pasa por debajo de ella.

Tenemos tanto miedo de sentir porque no podemos entender lo que sentimos, ni controlarlo.

Nos aterra todo lo que no podemos controlar.

Mira, no tienes que entender lo que sientes para que sea válido. Lo que sientes, sea lo que sea, es válido, independientemente de que lo puedas comprender o no.

Sin duda da mucha tranquilidad tener un contexto, pero no siempre lo vas a tener, no siempre tu cabeza te va a ayudar a poder asociarlo y así seguir perpetuando tu falso sentido de control; vas a tener que empezar a confiar en ti, en tu cuerpo, en sus señales, le parezcan coherentes o no a tu pequeña mente de mono y entregarte a sentir.

Los traumas no los cura el tiempo. Los traumas los cura el Amor.

Los traumas se reparan con un amoroso afrontamiento, y esto implica trabajar con tu cuerpo y tu sistema nervioso, para poder poco a poco desensibilizarlo y que pueda reorganizar esas memorias y darle salida a aquello que no pudiste expresar.

Cuando se active esta profunda herida, recuerda, que en realidad, nunca podemos abandonarnos a nosotras/os mismas/os y que ese es un lugar seguro para empezar.

Que el abandono se sana habitándose, y habitarse, empieza por validar tú, tus propias emociones y abrazarlas como mensajeros sagrados que vienen a contarte una historia más antigua que el tiempo.

Por favor, no te avergüences por lo que sientes, no tengas miedo de tu tristeza, de tu apatía, de tu desolación.

Cuando lo haces, te estás abandonando, haciendo más profunda la herida de la que ellas te quieren rescatar .

Lorena Cuendias

domingo, 25 de abril de 2021

EL ARQUETIPO DE LA SALVADORA.



La Salvadora salva para ser salvada.

Actúa como un centro de rehabilitación. En relaciones, atrae hombres muy heridos, a los que trata de "arreglar" y salvar, interpretando el papel de mamá para no sentir la vulnerabilidad de sus propias heridas, vacíos y necesidades no satisfechas. 

Si no te sientes vulnerable, no pueden hacerte daño, pero así es como terminas sobrecompensando y agotada, energéticamente drenada y en bancarrota emocional. 

Esa relación nunca estará bien polarizada, una mujer que se relaciona como una mamá con su hijo-hombre no puede experimentar la intimidad y pasión profunda de una relación hombre-mujer en equilibrio. Sencillamente no es posible. Hay demasiadas fisuras.

Atraer un compañero que no necesita ser salvado te fuerza a descubrir tu valor inherente más allá de lo que puedes hacer por él, y a desmantelar todo tu sistema interno centrado en darte un sentido de valía alrededor del sacrificio y lo que puedes HACER por los demás y de en quién te conviertes PARA ellos.

Este tipo de codependencia no se limita a las relaciones de pareja, se extiende a las personas agradadoras, que enmascaran su necesidad de obtener la aprobación de los demás en esa frívola y superficial sonrisa; los sobredadores, y sobrecompensadores... 

El problema es que si la validación externa es tu única fuente de alimento, tendrás hambre por el resto de tu vida. Porque el amor y la aprobación de los demás siempre es condicional: está condicionada por lo que esperan de ti.

Tu valor no se basa en lo que puedes hacer por los demás. No hay cantidad de aprobación que te pueda compensar el amor que te falta. Éste tiene que venir de adentro. 

Es tu amor y aprobación el que llevas tanto tiempo esperando. Imagina un mundo en el que estemos menos interesadas en lo que otros piensan de nosotras, y mucho más interesadas en cómo nos sentimos con nosotras mismas.

Un mundo en el que el Universo no tenga que seguir lanzándote catástrofes para llamar tu atención. Toda la energía que gastas en obtener validación externa es una pérdida, hasta que encuentres una manera de impresionarte a ti misma. De amarte de forma RADICAL, con TODO lo que ERES.

Fuente: Mujer Alquimia

sábado, 24 de abril de 2021

ERES

 



Eres las batallas que has librado por dentro, memorias de calles que fuiste, los pasos equivocados, el tiempo perdido que enseña a vivir, las noches cansadas de los años gastados, heridas de muerte que aprendieron a sobrevivir, la voz que se rompe, ilusiones perdidas y sueños reventados, un hogar sin ventanas conteniendo el llanto y... el camino de vuelta que lleva a ti.


Emilio Leiva

Profesor